Poesía completa

Autor de la crítica: 
Daniel Freidemberg
Medio: 
Diario Acción
Tema: 
Crítica del libro “Poesía completa” de Jacobo Fijman

De no ser por pequeñas editoriales independientes como del Dock, la obra de muchos de los mayores poetas argentinos sería inconseguible, entre ellas la de Jacobo Fijman (1898-1970), compañero de aventuras vanguardistas de Borges, Girondo, Marechal y Tuñón, pero más conocido por su larga internación, desde aquellos años juveniles hasta su muerte, en instituciones psiquiátricas. Tanto como ha servido para darlo a conocer, el mito del poeta loco a la vez oscurece lo que más importa: la magnitud de su aporte poético —destacado aquí en los estudios preliminares de Santiago Sylvester y Daniel Calmels—, la intensidad, la belleza y la riqueza de la experiencia en que sume al lector, la descolocación de los sentidos que le propone, el trabajo mental al que lo enfrenta. Vanguardista, delirante, tempranamente convertido al catolicismo, Fijman es un poeta tan desmesurado como riguroso. Sin dejar de ser el Dios cristiano, la divinidad a la que le canta es una figura abierta a la que cada lector puede encontrarle múltiples sentidos, como en casi toda la gran poesía.